Una experiencia común en infinidad de profesionales y empresas, en relación a la promoción, se resume en esta frase: insatisfacción con los resultados.
Y eso por hablar de quienes sí se promueven conscientemente. Ya que muchos ni siquiera lo hacen, especialmente los profesionales que trabajan por su cuenta.
Es claro que eso de la promoción no es un tema que apasione a la mayoría. Suena más parecido a un trámite desagradable e inevitable.
Pero, al contrario, puede ser una experiencia sumamente estimulante si se hace de la manera correcta.
Lo curioso es que, de cualquier modo, todos necesitamos promovernos.

