Cuando comenzamos a trabajar en su proyecto, durante la primera sesión de trabajo que tuvimos le pregunté cuál era su objetivo: qué deseaba lograr. Me dijo que aunque en el momento actual contaba con un puesto en una empresa interesante, con buen sueldo y un ambiente de trabajo motivante deseaba ir construyendo una plataforma, por decirlo así, que le permitiese contar con algo estable para cualquier eventualidad, para cualquier cambio intempestivo en el escenario, ya que no es difícil para cualquiera darse cuenta que nuestro mundo está cambiando a una velocidad impresionante y que jamás podríamos asegurar que nuestras condiciones de vida no se vean implicadas en algún momento de manera drástica.
Es un hecho evidente que los ambientes laborales están evolucionando buscando adaptarse de la mejor manera posible a las condiciones del mercado.
Las empresas buscan obviamente su rentabilidad y nada asegura que respeten el puesto que te llevó años alcanzar, con todos los beneficios que eso te ha traído. Por mucho que valgas para la empresa su viabilidad financiera siempre estará primero. Además, va llegando nueva gente con muchos bríos, nuevos ideas y sobre todo una enorme necesidad de salir adelante. Por si fuera poco estos nuevos actores en el mercado laboral quieren una oportunidad y por lo tanto se adaptarán a un sueldo más modesto con tal de adquirir experiencia.
Ya sé que no te estoy diciendo nada nuevo, sólo quiero dejar claro los aspectos que están en juego en el caso de Armando y porqué tiene relevancia el objetivo que persigue: lo asiste el sentido común.
Esa "balsa" que él desea construir puede resolver cualquier eventualidad en su vida laboral y permitirle en algún momento independizarse completamente y lograr eso que muchos hemos deseado: libertad.
¿Cómo traducimos esa libertad? En ser propietarios de nuestra propia empresa, de nuestro propio negocio,construido con el capital de experiencia y esfuerzo que hemos acumulado por años: ojalá lo logre.
Ahora bien, siempre he visto que cuando en alguien surge la intención de desarrollar su propio proyecto de negocio, su propio emprendimiento, sólo existen dos escenarios posibles con sus correspondientes "pros" y "contras". En el primero, como es el caso de Armando, se cuenta con una fuente de ingresos, por lo general un sueldo, que permite las siguientes ventajas: la construcción del cambio puede darse gradualmente, sin sobresaltos; se pueden ponderar todas los requisitos, implicaciones, etc. que el proyecto tiene; se cuenta con recursos para invertir en nuestro sueño, aunque sean poquitos; asimismo se puede también analizar la oferta, la viabilidad y rentabilidad del proyecto, y por lo general son emprendimientos que están en linea con nuestras habilidades y aspiraciones.
¿Cuál es la desventaja de esta condición? No hay prisa y por lo tanto no es necesario establecer objetivos de largo, mediano y corto plazo que nos lleven a cumplirlos en tiempos específicos, a menos que uno cuente con una disciplina y orden sumamente fuertes que sostengan claramente esa intención. ¿Qué consecuencias tiene esto? en la abrumadora mayoría de los casos jamás se concreta el proyecto porque, pienso, no se percibe claramente la necesidad de consolidarlo.También el sueldo aporta su buena dosis de adormecimiento.
En el otro escenario te quedas sin ingresos, o éstos ya no son suficientes. Ya no hay empleo o en general una fuente de ingresos estable. Una situación que generalmente surge en las "crisis". ¿Tiene esto ventajas para el proyecto? Por supuesto: hace que "mágicamente" te muevas porque de lo contrario la cosa se pondrá peor; si se sabe afrontar saca lo mejor de tí: el coraje para salir adelante, la imaginación que busca soluciones consistentes, hará que realices urgentemente un inventario de tus habilidades y capacidades porque puede que sea el único capital con que cuentes; te hace ver que tienes un enorme poder de adaptabilidad y eso es lo único que hará que salves el "pellejo".
¿Y sus desventajas? Siempre esperas encontrar una solución rápida y es frustrante que eso generalmente no llegue; trabajas bajo una enorme presión y es muy cansado; no cuentas con recursos económicos para invertir inteligentemente; en muchas ocasiones te las tienes que arreglar tu solito porque no puedes pagar asesorías y cosas por el estilo, o sea que la curva de aprendizaje se hace eterna; con tal de resolver te metes en negocios que no conoces o que en realidad no te emocionan pero sientes que no hay de otra: hay que resolver. Y finalmente, corres un gran peligro de caer en pánico y hacer tonterías.
¿Cuál es la conclusión para mí de todo esto?
Siempre será mejor construir tu balsa cuando la marea esté baja y en tierra firme; en medio del océano atrapado en la tormenta la cosa se pone harto difícil.
En otro momento hablaré del compromiso; de la importancia capital que esto tiene para poder realizar nuestro proyecto.
Mientras te comparto este pensamiento que me encontré en un tweet en internet, de autor desconocido, y que muestra claramente lo que está en juego.
Cambiar es difícil, no cambiar es fatal.
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