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jueves, 11 de noviembre de 2010

Cultura digital inteligente

Cultura digital inteligente

Gran parte de la información que podemos encontrarnos en internet se refiere a los recursos tecnológicos disponibles (las llamadas tecnologías de la información)

Sin embargo, siempre me ha quedado claro que los recursos terminan siendo sólo eso: recursos, y poca utilidad tienen si no los enmarcamos en un "para qué".



El enorme potencial de los recursos se libera cuando realmente los usamos como herramientas para lograr algún fin concreto. Pero si no sabemos claramente cuál es el fin que perseguimos será imposible que tengan alguna utilidad.

¿Te suena esto obvio? Si es así entonces me pregunto porqué me encuentro constantemente con personas u organizaciones que utilizan recursos nada más por utilizarlos.

Sin ir más lejos, hace apenas unos días me enteré sobre el interés de una pequeña empresa en saber cuál sería la mejor manera de implementar los recursos de internet. Lo interesante es que la inquietud se centraba específicamente en la cantidad de recursos, costos, tiempos, modelos, versiones, etc.

En ningún momento se habló del objetivo que se perseguía al utilizarlos: por ejemplo visibilidad, abrir canales de comunicación con los clientes o prospectos, aportar información valiosa que atrajera el interés por la oferta ofrecida, etc.

Parecía más una respuesta a la moda: todo mundo está hablando de las redes sociales, de la web 2.0, del "cloud computing", etc. Cómo si de lo que se tratara fuera de "estar al día", de enviar un mensaje de "estamos en el asunto".

Esto parece una constante en el apasionante mundo de la tecnología:

Terminar conviritendo al medio en un fin en sí mismo




Con ello sólo se logra banalizar el recurso y gastar dinero a lo tonto.

Y aunque efectivamente no es una novedad, en el momento actual cada vez parece más urgente aprender a no confundir los medios con los fines y a implementar la tecnología de una manera inteligente: con criterio, con eficacia, con claridad.

¿Para qué?

Para ser más competitivos; es decir: para obtener mayores resultados con menores costos: de tiempo, de dinero, de recursos.

¿O acaso no es cierto que lo verdaderamente importante es el resultado, o sea el fin?

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