En el artículo anterior sobre este tema mencioné que las dos herramientas más poderosas para promocionar nuestra propuesta en internet son el marketing de relaciones y el marketing de contenido. En esta ocasión hablaré del primero.
¿A qué se refieren estos dos conceptos?
Ante de pasar a la explicación es importante aclarar que con este artículo mi objetivo no es teorizar sobre cuestiones de marketing. Más bien quiero acercar a un público general conceptos que le sean fáciles de entender y sobre todo fáciles de aplicar y autogestionar.
¿Porqué?
La respuesta tiene qué ver con las grandes ventajas que internet provee para los emprendedores y emprendedoras con un proyecto de empresa unipersonal, o acaso microempresarios, que necesitan implementar estrategias efectivas de atracción sobre su propuesta y que ellos mismos puedan idear, implementar y darle seguimiento.
Eso hará que sus costos operativos se reduzcan sensiblemente. Sin embargo, la ventaja más importante a mi modo de ver es el aprender a construir una verdadera comunidad alrededor de su producto o servicio y mantener canales de comunicación con esa comunidad.
En el momento actual deseamos, como consumidores, hacer contacto cada vez más con personas reales y menos con corporaciones.
Para ello es necesario que la comunicación funcione auténticamente de ida y vuelta. Que la gente sepa que una persona real es quien se encuentra del otro lado de la linea.
Marketing de relaciones
El marketing de relaciones busca efectivamente eso, relaciones, pero mutuamente satisfactorias y de largo plazo.
¿Esto qué posibilita?
Si bien el concepto involucra, cuando es el caso, los vínculos no sólo con nuestro mercado, sino también con proveedores y distribuidores, aquí me centro en el primero, y en ese sentido se trata de conocer las verdaderas necesidades y espectativas de ese mercado al que te diriges, y además mantener una red, o preferiblemente una comunidad, basada en beneficios mutuos por largo tiempo.
La clave está en crear una relación basada en la confianza.
Hace poco leí una frase muy a cuento con lo que recién he escrito:
"Todos tus productos son efímeros, sólo tus clientes son reales"
El principal activo de tu proyecto está hecho de esas personas reales; no compradores solamente, sino tus clientes, tu mercado objetivo, o mejor aún, tu comunidad.
No te pierdas el próximo artículo.
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