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martes, 1 de junio de 2010

Eficiencia no es lo mismo que eficacia

[caption id="attachment_329" align="alignleft" width="80" caption="ilustración: UII"][/caption]

¿Que edad tienes? ¿25, 30, 35, 40, 45 ó 50....ó más?

No importa. Aunque enumero edades que representan generaciones distintas, en muchos casos muy distintas entre una y otra, todas comparten un valor que ha conformado en algunas una aspiración, en otras una realidad, y en otras más un estigma, quizás.



Nos enseñaron la eficiencia como un poderoso valor del progreso y de la posibilidad de bienestar material, pero ¡oh sorpresa! resulta que nos la hemos pasado muchos años trabajando y aprendiendo y dando lo mejor de nosotros y siendo cada vez mejores, con más responsabilidades y más habilidades y...., no hemos visto que eso se haya traducido en una auténtica calidad de vida.

¿Porqué?

Esta es una reflexión, es un ensayo sobre el asunto para lograr entender qué sucede. No pretendo establecer ley alguna o un nuevo enfoque; ni propongo que estas dos palabras dejen de ser sinónimos, aunque parece que lo son.

Busqué alguna explicación que me permitiese mejorar en mi vida y de hecho ya lo estoy logrando desde hace tiempo. La solución que encontré fue:  concentrarme en la eficacia y no en la eficiencia.

Llegué a estás conclusiones prácticas, y definitivamente su intención es que sean prácticas. Parten de lo que observé en mí y  he visto en muchísimos otros.

Te las comparto por si te son utiles.

Aquí van:

Eficiencia: hacer las cosas muy bien en tiempo y forma.

Eficacia: lo anterior pero con la finalidad de lograr un resultado.

Eficiencia: centrarme en el proceso.

Eficacia: centrarme en el resultado.

Eficiencia: sacar 10 de calificación, menciones honoríficas, estrellitas en la frente, etc.

Eficacia: realmente aprender.

Eficiencia: mucha energía, mucho sudor, frecuentemente los mismos resultados.

Eficacia: menos energía. menos sudor, más trabajo inteligente y quizá nuevos retos y escenarios.

Eficiencia: echarle ganas.

Eficacia: mejoras y cambios tangibles.

Eficiencia: al final muchas veces desconcierto, cansancio, incertidumbre.

Eficacia: enorme satisfacción siempre.

Eficiencia: operativa.

Eficacia: estratégica.

Eficiencia: poco productiva.

Eficacia: muy productiva.

Eficiencia: patrones instalados, desesperantemente repetitivos.

Eficacia: creatividad e innovación posibles.

Eficiencia: cumplirle bien a los demás: familia, estado, escuela, patrón.

Eficacia: cumplir conmigo antes que a todo y  a todos los demás.

Eficiencia: trabajo para los otros.

Eficacia: es un buen comienzo si deseo trabajar para mí.

Eficiencia: palmaditas en el hombro.

Eficacia: felicidad y gratitud profunda.

Eficiencia: quedar bien con todos.

Eficacia: quedar bien conmigo.

¿Qué prefieres? Ser eficiente o ser eficaz?

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